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Refinadas obras
de cerámica incrustada.
 El
florecimiento del arte de la incrustación de
cerámica de Hue se aprecia en la tumba
de rey Khai Dinh.
 Hilera de pilares de cerámica incrustada de
casas de culto familiar en la comuna de Quang Cong, provincia de
Thua Thien-Hue.
 Instalando una gran obra
de cerámica
incrustada en la azotea del templo Tu Dam, en Hue, en junio de
2007.
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Junto con la pintura, el esmaltado y la escultura, el arte de
la incrustación de cerámica ha contribuido a elevar la arquitectura
tradicional de Hue a la cima del reconocimiento
artístico.
Según investigadores, el arte de la incrustación de
cerámica en Vietnam cobró forma en la dinastía Ly (siglos XI-XII), pero no
fue hasta la dinastía Nguyen (siglo XIX) que alcanzó el desarrollo
deseado. Esto se aprecia en numerosos trabajos excepcionales, tales como
la tumba del rey Khai Dinh, el palacio An Dinh, la pagoda de Tu Hieu y el
templo de Hon Chen, así como otros sitios religiosos y
mortuorios.
Por años, la incrustación de
cerámica en Hue, antigua capital imperial, ha atraído la especial atención
de expertos occidentales. Una monografía publicada en Bulletin
des Amis du Vieux Hue en 1925 cita un comentario interesante
del erudito Baille sobre este arte: “Los decoradores saben combinar los
colores de los trozos de cerámica para crear una belleza
imponente.”
Todos
estos trabajos son delicados, hermosos y lujosos. Los expertos artesanos
de Hue injertan pedazos de cerámica de los utensilios comunes de la casa,
tales como tazones, fuentes, platos, potes y tazas, que son de diversos
tamaños y colores, para crear pinturas animadas y hermosas, pareados,
bajorrelieves, patrones
decorativos, etc. Un trabajo grande de cerámica incrustada muestra no sólo
belleza, sino también la energía y prosperidad de los reyes y mandarines.
En ocasiones se hacían pedazos toneladas de cerámica, de tazones y potes
raros y preciosos, para servir a la idea artística del
dueño.
Este
arte también refleja la personalidad, el genio y los sentimientos del
artesano. La belleza de la obra depende mucho de la inspiración del
artesano que ajusta cada detalle cuidadosamente, pero no sigue modelo
específico alguno. Con mirada penetrante y manos hábiles, los artesanos
utilizan una paleta pequeña y alicates puntiagudos para ajustar cada
pieza. Al observar la labor, la gente piensa que la incrustación puede
realizarse con facilidad, pero de hecho, debe ser calculada cuidadosamente
para alcanzar valores tonales perfectos. Es así porque los patrones de los
dragones, fénix, flores y hojas embutidos en diversos trabajos son
diferentes unos de otros.
Esta
tradición artística de Hue se ha ido recuperando. Ahora hay solamente una
pequeña cantidad de viejos artesanos, pero se ha estado formando un
contingente de creadores jóvenes. Cada año, los días 23 y 24 de noviembre
del calendario lunar los pobladores de la aldea de Dia Linh, comuna de
Huong Vinh, distrito de Huong Tra, provincia de Thua Thien-Hue, organizan
un solemne ritual para expresar su agradecimiento al santo patrón de esta
manifestación y estimular a los niños a
desarrollarla.
Puede
decirse que la recuperación del arte de incrustación de cerámica no sólo
está dirigida a dar a la gente una manera de ganarse la vida, sino también
a restaurar los trabajos que se han dejado por tiempo en barbecho para que
esta manifestación se convierta en una herencia valiosa del país y del
mundo.
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 Delicados
detalles en el sepulcro
real.
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Por:Nam Phong - Fotos: Trong
Chinh |